EDITORIAL
La República Dominicana prácticamente se encendió días atrás cuándo un grupo de personas descubrió sobre las maldades que contiene la ley 74-25, que instituyó el nuevo Código Penal dominicano y se lanzaron a las calles a buscar una salida a la fuerza bruta, todo en virtud, de que la mayoría reflejaba el dolor y la molestia con el gobierno dominicano, especialmente con el congreso que pretende imponer a la fuerza un código contrario a la conducta y a la costumbre del pueblo dominicano
Muchas personas pensaron que la lucha había tenido algún sentido o que el gobierno le había escuchado y que el congreso manejado por el gobierno había decidido prestar atención al clamor popular, sin embargo fue todo lo contrario, fue otra trampa de gáster ofuscado por la maldad, el abuso, y la ceguera de poder, cuyos analfabetos y desquiciados legisladores aprovecharon la ocasión para introducir otras reformas sin leerla, otros tipos de maldades que no habían sido introducidas y desoír de manera total a la población dominicana, que el día 5 del mes de agosto tendrá en vigencia la ley 74-25, una ley que no se corresponde con la conducta la moral y la costumbre del pueblo dominicano y que viola uno de los principios básicos de las fuentes del Derecho, que es la costumbre y que obliga a que toda ley tenga que sujetarse a la costumbre de los pueblos sobre todo cuando la costumbre son sanas y son propias de la identidad del pueblo.
Ahora con la nueva aprobación se modifica la Ley 74-25 por una nueva ley que el presidente el Rey del pueblo dominicano, porque es el más rico de todos, el que más dinero tiene y el que más autoridad y coraje tiene para desafiar la conducta dominicana, ha decidido que entre en vigencia el código y que sea aplicado a nivel nacional, pero deben saber todos, que ese código no lo conoce absolutamente nadie, es decir, no lo conocen los abogados, no lo conocen los jueces, no lo conocen los fiscales y en definitiva, no lo conoce nadie, lo que evidencia que con la reforma que se le realizó que supera el 45% del código penal, no habrá forma de entender los tipos penales y las sanciones que este código trae, lo que equivale a decir, que el gobierno dominicano, el congreso dominicano y el grupo del PRM se burlaron del pueblo, pisotearon al pueblo y este tendrá que verse en la obligación de demostrar en las calles su poderío y fortaleza antes que sea demasiado tarde.
La Procuradora General de la República Yeni Berenice Reynoso, finalmente ha salido a la luz pública, estableciendo como premisa de ella, que las personas que se oponen a la entrada en vigencia del código están en favor del crimen organizado y que quien más se beneficia es el crimen organizado según sus propias palabras, sin embargo la postura de Yeni Berenice Reynoso, es una postura interesada, porque ella es procuradora general de la república y lo más que le conviene es que no haya código para apresar a todo el mundo en la República Dominicana, como en la actualidad se ha sometido a medio pueblo, sin que nadie pueda poner control a esta diablura procesal, es evidente y claro que la la postura de la magistrada Yeni Berenice Reynoso, obedece a que esta pertenece al grupo de encumbrados del gobierno del PRM, porque este la eligió como Procuradora General e independientemente a los valores y capacidades que esta pueda poseer, se ha alejado del valor del pueblo dominicano, Porque la Procuraduría General y el Ministerio Público, hoy por hoy, han sometido más personas y tienen sometidos a media población y quisieran desaparecer a la población, por lo que la lucha no solamente es contra el gobierno, ni contra el congreso, ni contra el congreso, sino también contra el Ministerio Público, hasta que el pueblo decida quién es quién atento a guapo y atento a bravo.
Respuestaprocesal.com.do, lamenta el comportamiento del gobierno, del Congreso, de la Procuraduría General y de los órganos que han callado para permitir una violencia extrema de esta categoría. Pide a la población estar vigilante y no ceder la exigencia de los derechos, que se haga todo de manera pacífica, de manera organizada, pero a paso de guerreros sin miedo, para demostrarles al gobierno y a ese grupo de perversos que la población es la que manda y no permitirá que un daño de esa categoría se extienda.




