Un tribunal del distrito judicial de Santiago dictó una condena de 10 años de prisión contra Winton Antonio Mendoza (alias Pin, Yunito o Zazá), tras hallarlo culpable de cometer actos de violencia intrafamiliar y de género agravada en perjuicio de su expareja sentimental.
La jueza Loida Altagracia Mejía Arias, de la Cuarta Sala de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia de Santiago, emitió el fallo que además impone al imputado el pago de cinco multas administrativas de RD$5,000 cada una a favor del Estado, junto a una indemnización económica de seis millones de pesos (RD$6,000,000) para la víctima.
El expediente del Ministerio Público, litigado por el fiscal José Euclides Vargas, fundamentó que el procesado mantenía a la mujer bajo un esquema constante de asedio, aislamiento, chantaje y agresiones psicológicas. Asimismo, se documentó que Mendoza ejerció violencia física con uso de armas blancas y de fuego en un intento de forzar la continuidad de la relación, generando un cuadro de trauma psicológico severo en la afectada.
Garantía histórica de RD$500 millones y grilletes
Adicionalmente a la condena fija de prisión, la magistrada dispuso una variación en la medida de coerción del imputado debido a que la prisión preventiva original había alcanzado el límite de tiempo previsto por la norma procesal.
Para asegurar el resguardo de la víctima previo al cumplimiento en el recinto carcelario, el tribunal ordenó:
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Colocación de localizadores electrónicos (grilletes).
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Arresto domiciliario con custodia y vigilancia permanente del Ministerio Público.
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Impedimento de salida del territorio nacional.
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Prestación de una garantía económica por valor de 500 millones de pesos en efectivo.
La lectura íntegra del fallo judicial quedó programada para el próximo 14 de agosto.
Un historial delictivo de alta peligrosidad
El expediente de Mendoza Marte refleja un patrón recurrente de conducta criminal. El encartado ya había purgado una condena previa de cinco años de reclusión por tráfico de sustancias controladas.
Además, sobre el procesado pesa una condena de 30 años de prisión por un hecho ocurrido en el año 2025, donde atacó con armas a dos hermanos de su expareja, resultando uno de ellos fallecido. Por este proceso de homicidio, el Tercer Tribunal Colegiado le había cesado la prisión preventiva e impuesto una fianza de seis millones de pesos mediante aseguradora.
Tras pagar dicha fianza y quedar en libertad condicional, Mendoza reincidió en las agresiones y amenazas de muerte hacia su expareja y la familia de esta, lo que derivó en la ejecución de una nueva orden de arresto por la Unidad de Atención Integral a Víctimas de Violencia de Género y su posterior condena.



