Editorial: Día del Poder Judicial Dominicano, cosas graves sin resolver

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El día 7 de enero del 2019 en la República Dominicana se celebra el día del Poder Judicial, lo que en otra palabra seria ¨día de la justicia¨. Este día nos encuentra en pañales y prácticamente desaparecidos el ejercicio del derecho con pasión y esperanza.

El Poder Judicial, es un órgano constitucional que en la República Dominicana representa el tercer poder del Estado Nacional, según los artículos 149 al 165 de la Constitución, sin embargo este poder no ha manifestado en los últimos años ningún cambio positivo, por el contrario se reflejan atrasos considerables e incluso sorprendente, pues a medida que los años pasan no es posible que se retroceda, esto sin dejar de admitir que los jueces de la Suprema Corte dominicana, son especialistas, afables y correctos en su gran mayoría.

Algunos especialistas son de opinión que en el Poder Judicial se han intentado hacer cambios en el último decenio, pero que no se han hecho posibles, porque los tres aspectos principales no se han tocado, sino que permanecen igual o peor, para esos especialistas estos tres aspectos no tocados en los último 10 años son: En primer término, control sobre los jueces, que son la parte esencial de la justicia, pues en definitiva son quienes la imparten, pero se ha contratado y dado paso a un grupo de personas inexpertas, vagos, pocos hábiles, holgazanes y sin gestión administrativa, lo que se resume en poco trabajo, falta de calidad de las decisiones y sospecha sobre la motivación y contenido de las mimas. En definitiva autoritarismo judicial.

El segundo aspecto según los especialistas, se refiere al sistema de fallo, pues el Poder Judicial dominicano, supuestamente intentó resolver el problema contratando jueces liquidadores, que por un lado liquidan. 1000 expedientes atrasados de años y por otro lado los jueces vagos dejan acumular miles y miles de expedientes sin fallar, porque ese es el ejemplo que ven de las mimas salas de la Suprema Corte de Justicia, que a años de existencia no ha logrado encontrar una forma de gestión correcta, que permita descongestionar esa alta corte, dando salida a los casos de manera ágil, eficiente e imparcial, claro ese es el mismo ejemplo que le da el tribunal que siembra los precedentes vinculantes, o sea el Tribunal Constitucional, que ha sido un desastre total desde su creación e inicio de función, logrando entre la Suprema Corte y el Tribunal Constitucional ser los tribunales más morosos del país entero, siendo superados solo por algunos Distritos Judiciales cuyo jueces son turistas y dueños de la República entera, razón por la cual, fallan cunado le da la gana y como ellos mismo dicen ¨al que no le guste que me ponga una querella en inspectoría¨, como es el lema de una juez por ahí, que se siente muy amarrada arriba según cuentan los abogados litigantes que han sido víctimas de esa juez.

El tercer aspecto planteado lo representa el control del personal de servicio, oficinistas, secretarios, ayudantes, y mensajeros, ahí no existe según los especialistas la logística de trabajo, dejando esa parte a la apreciación del juez que preside el tribunal y de los secretarios titulares, que en muchas ocasiones son un desastre administrativo y siembran el caos total, dando la percepción en los usuarios de que el país se “jodio” y no hay salida.

El presidente actual del poder judicial dominicano, Dr. Mariano Germán Mejía, debe aprovechar para que este día 7 de enero del 2019, no presente estadísticas ilusas, de supuestos casos fallados, que todos los abogados cuando la escuchen y lean se den cuenta de que es mentira, sino anunciar una resolución de protocolo de fallo, control administrativo de jueces y personal de servicio, que implique una fecha para fallar, no reserva de fallo sin tiempo, sanciones graves para los jueces que no son buenos gerentes de justicia y la separación de todo aquel servidor sobre quien recaiga sospecha de injusticia, arrogancia o imparcialidad.

Respuestaprocesal.com.do no desea ver otra vez ver y escuchar el mismo discurso de ilusión, lleno de estadísticas que solo se la cree quien emite y prepara el discurso, pero que esta muy alejada de la realidad y la verdad, pide que el 2019, sea declarado a lo interno del poder judicial, como año del ¨protocolo de fallo, control administrativo de jueces y personal de servicio¨.