Decano de UTE sugiere todos los jueces declaren sus bienes

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El decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad de la Tercera Edad (UTE), Marino González, recomienda a la Escuela Nacional de la Judicatura (ENJ) hacer una evaluación de todos los magistrados que integran el sistema de justicia, desde la Suprema Corte (SCJ) hasta los juzgados de paz, para revisar la base de su ética profesional, el trabajo que realizan, cómo lo ejecutan, y obligar a los jueces a rendir la declaración jurada de sus bienes todos los años.

Sugiere exigir a todos los magistrados su declaración jurada de bienes, porque no se justifica que un juez que gane 70 mil o 100 mil pesos al mes, tenga dos y tres apartamentos, valorados en cinco millones de pesos y posea un vehículo de lujo.

Al considerar controles a los magistrados, dice que se debe saber con cuánto entra un juez al sistema y cada año hacer una declaración jurada de su patrimonio, como se le exige a los funcionarios que ocupan cargos públicos.

Asimismo, el jurista litigante afirma que el sistema presidencialista influye en las decisiones de los jueces, por lo que la política daña a la justicia.

Recuerda el caso del senador peledeísta por San Juan, Félix Bautista, juzgado por presunto enriquecimiento ilícito, del que, expresa, el pueblo sabía que no le iba a pasar nada en los tribunales, que era una cuestión política. “Y no sucedió, aunque con todas las pruebas”.

Expresa que la población tiene el criterio de que los jueces aplican la ley de manera muy subjetiva, y que cuando una persona comete un ilícito penal, como el robo de algo pequeño, le aplican prisión preventiva.

Sin embargo, lamentó que a otros les dan una garantía económica o un arresto domiciliario.

Al analizar los males de la justicia, González señala el clamor “vox populi”, la voz del pueblo, de que debe hacerse una revisión profunda del sistema judicial dominicano, que incluya remover todos los estamentos, principalmente el relacionado con el Consejo del Poder Judicial (CPJ); que algunos magistrados sean removidos o que se llamen a concurso personas que tengan valores y capacidad.

El catedrático no cree que el problema esté en que los actuales magistrados no tengan capacidad, ya que los conoce a todos, sino que, debido al cuestionamiento que se le hace a la justicia, “se hace imprescindible renovarla, incluyendo a los componentes de la SCJ”.

El penalista y civilista manifiesta que quizás había corrupción en la justicia mientras Jorge Subero Isa presidió la Suprema Corte de Justicia, “pero no se veía”. Lo que sí asegura es que “había temor con Subero Isa, pero todo estaba tapado”.

Afirma que ahora a la gente se le da la oportunidad de hablar. Dijo que muchas veces elevó instancias a Subero Isa en relación a jueces y eso se quedaba callado, cuando sabía de casos de jueces que eran padrinos de personas que juzgaban, y fallaban a favor de esos ahijados.