EDITORIAL
La República Dominicana atraviesa por sus peores momentos respecto a la protección de los derechos fundamentales y Derechos Humanos, dos cuadras se debaten el control de la sociedad dominicana, la cuadra de Jack Veneno, manejada por la oposición inservible, perversa y delincuente común, donde están la FP el PLD y los demás sinvergüenza sociales y la cuadra de Relámpago Hernández, la más tramposa de las dos, manejada por el gobierno del PRM, donde a menudo en esa lucha fratricida del PRN contra el pueblo, hombres, jóvenes y niños saltan por los aires, se propinan golpes bajos desde el congreso, la DGII, la CUED y el INTRANT, galletas, correazos, palos, tiros y todo tipo de improperios lanzados por los miembros de la Policía Nacional de la cuadra del gobierno en contra de los ciudadanos.
Se trata de algo nunca visto desde que la República Dominicana se fundó y el gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM), tomó la decisión de llevar a todos los fiscales titulares los lunes a una reunión de palacio, clavándole un cuchillo a la independencia del Ministerio Público, pero al mismo tiempo profanando mentiras vulgares y estableciendo que el Ministerio Público es independiente, cuando es todo lo contrario y nunca como ahora el Ministerio Público había estado tan atado, porque a ningún presidente a ningún gobierno se le había ocurrido llevar a los ministerios públicos a esas reuniones para que se dejen gobernar por los sucios policías descarados y sin respeto.
La República Dominicana en la actualidad vive en un Estado Policial, definido, como una forma de organización del poder en la que el gobierno ejerce control excesivo sobre la población mediante la fuerza de seguridad, limitando y vulnerando el derecho y libertades fundamentales, en ese tipo de Estado la policía y los organismos de seguridad son los que gobiernan, como sucede actualmente en la República Dominicana.
EL Estado Policial tiene algunas características muy visibles, entre ellas, la vigilancia constante de la población, las restricciones permanentes de la libertad, coacción de la libertad de expresión, prensa y asociación, detenciones arbitrarias, sin la debida garantías procesales, uso excesivo y desproporcionado de la fuerza, golpes heridas patadas y asesinatos, en contra de ciudadanos y un escaso control judicial de parte del poder judicial, que ahora no puede responder a los tantos apresamientos, es decir, ha colapsado el sistema penal, porque los jueces son en cierto modo sellos gomígrafos de parte de los policías, tanto es así que los miembros del Ministerio Público han perdido la independencia y hoy en día en la mayoría de jurisdicciones se hace lo que dice la Policía Nacional y solo se toman en cuenta las actas levantadas por la policía en la plantación de pruebas.
La República Dominicana vive hoy sus peores momentos y necesita de los ciudadanos conscientes para que lo denuncien, no importando qué tipo de riesgo puedan correr, porque los ciudadanos son los dueños del país, no el Partido Revolucionario Moderno, no el presidente Luis Abinader ni los fiscales y policías.
Aunque este editorial se note un poco duro e inflexible en cierto modo, y además que pueda ser leído como un acto de Rebeldía, es la función de los medios de comunicación, decir la cosa tal y como están aconteciendo y desde este grupo de medios de comunicación se es fiel creyente en Dios, en su conciencia, en el mandato divino y dirección, pero hay que decir la verdad, aunque le pese a un grupo de corruptos, enfermos de poder que están matando la población poco a poco.
En la República Dominicana casi todo el mundo tiene abierto un proceso penal, como consecuencia de los individuos llamados policía, que son puros delincuentes, conformado por bandas de rastreros, tal y como acontece también en la DIGESETT, que se encargan de manera total de acribillar a las personas, con multas indebidas y esa es una política de gobierno y esa es una política de Estado, ordenada desde el mismo seno de un Estado y de un gobierno malvado, de un gobierno destructor, de un gobierno abusivo, de un gobierno de ricos, donde los pobres no tienen ninguna oportunidad a no ser dejarse matar de esos delincuentes.
No es tiempo para que los buenos hombres y las buenas mujeres de la República Dominicana se queden en silencio, no existe la menor duda de que desde el gobierno del Estado de la República Dominicana se ha establecido una política de miedo, a través de la Policía Nacional, el problema que tiene la Policía Nacional, es que ellos solamente son 20,000 o 30,000 personas frente a 10 o 11 millones de personas, que jamás en la vida estarán en la disposición de soportar todas estas cosas que están sucediendo, porque tal y como se interpreta de una estrofa del himno nacional dominicano, “Quisqueya la indómita y brava, siempre activa la frente alzará, y si fuera mil veces esclava, más de mil veces y contra quien sea necesario pelear ¡ libre saldrá”
Desde este medio d comunicación de manera amigable se ha advertido una irritación nacional sin precedentes, por la acumulación de todos los males sociales y la burla del gobierno contra la nación, que culminara con una poblada o levantamiento social muy agresivo de la población en sentido general y se ha hecho un llamado para que el gobierno sea consciente y evite el levantamiento, porque los pueblos se están preparando, hay un silencio de indignación rotundo, los pueblos se están organizando y cuando exploten, es posible que ya no haya gobierno después de esta explosión social, además es posible que el pueblo tenga que enfrentar en la calle a los policías, a la DGII y Pedro Porfirio Urrutia, Sangiovanni, por los abusos impositivos, a Celso José Marranzini Pérez, por los apagones y robo de luz y a Milton Teófilo Morrison Ramírez, por los tapones y burla contra la ciudadanía, al congreso, por aprobar leyes abusivas sin leerlas, para resolver el problema de tú a tú, como se dice en el campo, atento a guapo, entonces ver quién es quién en la batalla social y campal.




