EDITORIAL
Gran desasosiego, tristeza, miedo y estupor, se han apoderado de los ciudadanos y residentes de la Republica Dominicana, a consecuencia de la entrada en vigencia de la Ley 74-25, que instituye el Nuevo Código Penal de la Republica Dominicana, que de manera plena se aplicará el día 5 miércoles de agosto del 2026, después de las 12:00am de la noche.
Un silencio rotundo, miradas confundidas entre los transeúntes, nacionales y extranjeros, que solo escuchan los comentarios de interesados que perturban su paz, cuando le expresan y comentan que ya resultara imposible la expresión y difusión del pensamiento en la nación, porque según estos serán penalizados de manera dura y abusiva por el nuevo código penal.
En cuanto a la pena por difamación e injuria, esta están muy bien, porque hay personas que son máquinas de destrucción de imagen ajenas, sin recibir consecuencias serias, sin embargo, el tipo penal como tal, en realidad contiene grandes excesos que perjudican a los ciudadanos conscientes, así como los demás casi 200 tipos penales nuevos, con lo cual convierten la nación dominicana, en un Estado sin seguridad, sin valores, sin expresión del pensamiento y sin ajuste a las normas, es decir, el Estado Dominicano a través de los inservibles congresistas y miembros del gobierno, se han apoderado de la nación, de su democracia e identidad legal, no dejando espacio para vivir en este país, que a partir del 5 de agosto del 2026, será un Estado, más policial y fiscal, que un territorio de paz o donde predominan las normas sanas y justas.
A partir del día miércoles 5 de agosto del 2026, por los excesos de la ley 74-25, en cuanto a la protección excesiva de derechos de las mujeres, la protección de la imagen de los funcionarios, los tantos tipos penales nuevos, y el poder sin límite dado a los fiscales y jueces, la sociedad quedara expuesta al fracaso e intimidación total y a vivir por debajo del Estado Policial, así como de los fiscales y jueces, porque los ciudadanos tendrán que mudarse a los tribunales, ya que por cualquier cosa caerán presos y quedarán a expensa de las decisiones de los miembros del Ministerio Público y de los jueces del Poder Judicial, de los cuales muchos de ellos son muy buenos, capacitados y serios, pero las mayoría son dementes y enfermos mentales, psicópatas esquizofrénicos, que solo sirven para joder todo lo que está a su lado, para vanagloriarse y creerse que son la última y asquerosa bebida enfriante del desierto infame dominicano.
Sepa el mundo entero a través de este editorial, que si quieren a partir del 5 de agosto del 2026, si desean no venir a la Republica Dominicana o irse de ella que lo hagan, porque los sinvergüenzas legisladores del PRM, FP, PLD y los demás partiditos sinvergüenza y chupasangre del país, se pusieron de acuerdo y aprobaron un Código Penal, que más que una norma legal, es una cárcel segura, una arma para destruir la población, arrancando a la fuerza y de manera abusiva sus derechos y haciendo de la República Dominicana, otra cuba, otra Venezuela, otra Nicaragua, otra Rusia, o peor aún, una República Dominicana, donde los pobres y ciudadanos normales no valen dos centavos, por tanto hay que irse del país y dejárselo al presidente Luis Abinader y su familia, a Leonel Fernández, a Danilo Medina, a los Senadores y Diputados sinvergüenza, a los funcionarios, a los políticos corruptos, a los fiscales dementes, a los jueces esquizofrénicos y a los ricos y poderosos, pues los demás ciudadanos no tienen ningún derecho en este país a partir del 5 de agosto del 2026.




