Nicolas Maduro Moros y Cilia Adela Flores son presos exigidos por la Humanidad

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Nicolas Maduro Moros y Cilia Adela Flores camino al tribunal de New York

EDITORIAL

Los tiranos de Venezuela, Nicolas Maduro Moros y Cilia Adela Flores, están presos en la cárcel Metropolitan Detention Center en Brooklyn, New York, desde el día 4 de enero del 2026, luego de la operación dirigida por Estados Unidos la madrugada del día 3 de enero del 2026, que procuraba liberar a Venezuela y cumplir con una orden judicial de arresto, emitida por un tribunal del distrito sur de New York desde el año 2020 y renovada en el 2025.

El ingreso a Venezuela esa madrugada ha provocado críticas de algunos sectores indolentes que dicen ser de izquierda o comunistas, pero en realidad esos apresamientos son el resultado de los hechos personales de esos tiranos como a continuación será explicado.

Sobre los hechos, tal y como se había dicho para su análisis se debe saber, que la humanidad completa en todos los continentes quería saber si la ley y el orden se habían rendido o perdido su valor y efecto ante los hechos atroz cometido por esos imputados, tanto a nivel nacional como internacional, con la vil complicidad de el régimen de cuba, Rusia, irán y los grupos extremista internos y externos.

Nicolas Maduro Moros y Cilia Adela Flores, organizaron y dirigieron desde el  1996 y después del año  2013, una camarada  de asociación de malhechores, compuesta y dirigida por estos, así  como dirigentes internos, entre los que están, Diosdado Cabellos Rondón, Deicy Rodríguez, su hermano Jorge Rodríguez y Vladimir Padrino,  el cartel de los soles, el tren de Aragua, los  gobiernos de  izquierda de cuba, china,  Rusia, Colombia, México, Nicaragua, irán, los extremistas  palestinos  y su estructura interna, según los informes de inteligencias  dado por los Estados Unidos,  donde uno ejecutaba los hechos y otros los defendían y los apoyaban, asociación  creada con el único objeto de cometer crímenes contra los ciudadanos venezolanos, contra el Estado venezolano y contra la humanidad,  incluido de manera exclusiva los Estados Unidos,  con las agravantes, de que todos estos hechos eran  cometidos desde una trinchera, en Venezuela y bajo el manto impúdico de soberanía nacional, amenazas, apoyo logísticos y defensa férrea  de los régimen gobernante de Cuba, Rusia, Irán, China, México, Colombia y Nicaragua,   lo que hacía más arraigado y complejo, tanto la solución de los crímenes, como la destrucción de esa asociación  de malhechores.

Nicolas Maduro Moros, Cilia Adela Flores, Diosdado Cabellos Rondón, Deicy Rodríguez, su hermano Jorge Rodríguez y Vladimir Padrino,  instauraron en Venezuela y contra los venezolanos, un régimen de espalda a la ley y la constitución, anulación total de la ley y la voluntad popular, basado en el terror, anulación del consentimiento y la libertad de expresión, el miedo, la intimidación, la corrupción, el atropello, apresamientos ilegales, actos de torturas crueles,  desplazamiento forzados, apertura de procesos ilegales, apresamientos políticos, anulación del sistema de justicia de Venezuela y la anulación del sentido de la verdad,  así como un régimen de cómplices  ideológicos, supuestos izquierdistas, comentaristas en defensa del mal y músico que alegraban el régimen,  que  propagaban y defendían en régimen  en todo el continente americano, donde  los ciudadanos y sobrevivientes, no tenían derecho a vivir libre como los trajo la naturaleza, sino que debían pedir permiso hasta para vivir naturalmente,  como todos los hombre que nacen libres e iguales.

 En ese sentido, la acusación de estos imputados no es una acusación nacional solo  contra el marco legal de Estados Unidos, sino una acusación promovida y deseada por la humanidad misma, de ahí la alegría que el mundo sintió cuando fueron apresados los cabecillas y del mismo modo, la tristeza que embarga, por el no apresamiento o eliminación física de los demás autores del régimen, Diosdado Cabellos Rondón, Deicy Rodríguez, su hermano Jorge Rodríguez y Vladimir Padrino,  aun cuando se reconoce  que  estos negociaron su libertad.

El juez federal Alvin K. Hellerstein, del distrito sur De New York, que juzga en la actualidad a los apresados Nicolas Maduro Moros y Cilia Adela Flores y que quizás le toque juzgar a los demás autores, Diosdado Cabellos Rondón, Deicy Rodríguez, su hermano Jorge Rodríguez, Nicolás Maduro Guerra  y Vladimir Padrino, tiene por delante un gran reto y se trata de imponer la razón legal, el buen derecho, la justicia perdurable, pero sobre todo,  ante el mundo  tiene la responsabilidad de demostrarle a los apresados y a los que ven su ejemplo y vienen por ahí, que la ley, el derecho, el orden y la justicia, son  naturales del hombre que vive en humanidad y que todo aquel que no las cumpla deberá pagar su precio, ante la misma humanidad frente a la cual realizo todos los daños incluida Venezuela.

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