Cuestionamiento del Magistrado Jean Alain Rodríguez en el Consejo

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Por. Francis Arístides  Valdez

Procurador Titular de San José de Ocoa

 

Veo como se ha desatado una ola de críticas a los cuestionamientos que realizó el Procurador General de la República en su calidad de miembro del Consejo Nacional de la Magistratura a la magistrada Mirian German, presidente de la Sala segunda de la cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia Dominicana.

Estos cuestionamientos y opiniones encontradas, llamaron poderosamente mi atención corriendo el riesgo de recibir las criticas despiadadas de los que no son capaces de respetar la libertad de expresión de los demás y el derecho que tenemos a la disidencia, sobre todo cuando proviene de  personas como yo, cuya práctica de vida ha sido decir lo que pienso sin ánimo de chocar con lo que piensen los demás,  ya que tengo como regla siempre expresar lo que siento y solo  apoyar posturas con las que no estoy de acuerdo por convicción real,  haciendo mías esas palabras del  insigne  José Martí, el cual expresó ¨Un hombre que oculta lo que piensa, no es un hombre honrado¨ es por ello que  comprendiendo el accionar del Dr. Jean Alain Rodríguez Sánchez, miembro del Consejo de la Magistratura,  procedo a analizar y presentar mi parecer jurídico al respecto.

Esta sociedad cuando no comparte el proceder de cualquier autoridad del país, de manera inmediata inicia las comparaciones con el sistema norteamericano,  un sistema que todos asumimos como referencia, porque a nuestro juicio se fundamentan en el establecimiento del sistema de consecuencias y la transparencia, no solo en la administración de la cosa pública, sino además de los funcionarios que van a servir a la ciudadanía en esas funciones.

Hace apenas unas semanas justamente comentaba en mis docencia comunes de derecho, que en la República Dominicana llegaría el momento en que las personas que aspiraran a ocupar posiciones publicas fueran sometidos a un escrutinio que permitiera evidenciar el nivel de transparencia con el que se manejan, tanto en la vida pública como privada, es decir tener garantías de que quienes ocupen funciones públicas sean personas de probada integridad; pues, esto es lo que pasa en el sistema americano que tanto alabamos y pedimos sea replicado en nuestro país y tomo como ejemplo el caso del hoy Juez del tribunal supremo de Estados Unidos Brett Kavanaugh propuesto por el presidente Donald Trump,  que una vez este fue propuesto inicio un debate sobre  su ideología y la Jurisprudencia, que concluyó con una investigación de conducta sexual inapropiada, la cual según sus denunciantes habían ocurrido hace treinta y cinco (35) años. Esas acusaciones fueron investigadas y el resultado fue, que el señor Brett Kavanaugh fue confirmado con una votación de 50 a 48  votos dentro del senado estadounidense ¡ y es aquí mi punto!

Una de las principales motivaciones de los ataques de los cuales es objeto nuestro Procurador General Dr. Jean Alain Rodríguez Sánchez,  es que este violó el reglamento del Consejo Nacional de la Magistratura, afirmación que considero falsa y esto lo digo porque la regulación hecha por ese reglamento,  es para las personas e instituciones que deseen realizar  impugnaciones de los aspirantes a la Suprema Corte, por lo que la intervención del Dr. Jean Alain, no se hacen en función de impugnante, sino que en función de consejero y en base a ella, procede a pedir de parte de la Magistrada postulante Mirian German Brito aclaraciones sobre  informaciones recibidas por él,  para de esa forma  poder decidir la dirección de su voto de manera objetiva e imparcial, es por ello que solicitó a la magistrada que le aclarara la veracidad o no de las mismas, por lo que  una simple explicación seguro habría sido suficiente para que el consejero decidiera según la fortaleza de los argumentos presentados si vota o no para la confirmación en la Suprema Corte de Justicia de la Magistrada Mirian German.

En segundo lugar, pude observar y leer como sectores liderados por dos miembros del consejo y algunos más interesados,  pedían a gritos que el Dr. Jean Alain Rodríguez Sánchez, se inhibiera en la votación que debe realizar el consejo al momento de ponderar a la Magistrada Mirian German, esto debido a que han confundido un ejercicio legítimo que procura transparencia y promueve la legitimidad en la designación de los jueces de la suprema corte, con el resentimiento, sin embargo olvidan algo y es, que si bien es cierto la supuesta manifestación de odio y rencor que no es el caso, inhabilitan y sesgan el juicio de un consejero, la verdad es que las muestras de cariño y apoyo público a un candidato, también inhabilitan a los consejeros, por lo tanto, los que promovieron y apoyaron la inhibición del Dr. Jean Alain Rodríguez Sánchez,  están afectados por causas legitimas que los invalidan para decidir al respecto, ya que  en sus casos existe una predisposición probada y notoria,  cosa que no pasa con el consejero Jean Alain, ya que este no ha realizado ningún acto que de muestra de rencor, sino más bien a mi juicio, ha dado un enfoque correcto a lo que deben ser las entrevistas de los aspirantes a cualquier posición en las altas cortes.

Por ultimo me resta decir, que si queremos trasparencia debemos pagar las consecuencias y ellas, siendo estas que todos estemos dispuestos a que nuestra vida y accionar tanto público como privados puedan ser escudriñados por los órganos que deben elegirlos, con la finalidad de que la población conozca en manos de quien está la administración de la cosa pública, sobre todo una situación tan delicada como ¨La Administración de Justicia¨.