Editorial: Cara de Pobreza de la Justicia de Samaná

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Samaná, es una de las 32 Provincias de la República Dominicana y se encuentra en el noreste del país, ocupando completamente la Península de Samaná. Su capital es la ciudad de Santa Bárbara de Samaná, usualmente llamada sólo Samaná. Fue creada el 4 de junio de 1867, como Distrito Marítimo y la Constitución de 1907 la convierte en provincia al eliminar la categoría de Distrito Marítimo. Tiene tres Municipios, tres Distrito Municipales y más de 90 mil habitante.

Pero en el aspecto de justicia ese Distrito Judicial y sus Municipios las están pasando muy mal a consecuencia de las carencias, necesidades y la no aplicación de una política adecuada por parte del Consejo del Poder Judicial.

Las quejas no terminan en los pasillos del Palacio de Justicia de Samaná, todos los usuarios salen molestos, algunos porque hace años que no le fallan sus expedientes, otros porque pasan aplazamientos y aplazamientos y sus casos no se conocen, otros por el calor dentro del Palacio, la falta de jueces titulares y no faltan los que dicen que los políticos intentan influenciar sobre las decisiones para que los pobres no obtengan una justicia sana e imparcial. En definitiva al parecer esa Provincia fue abandonada a su suerte en el aspecto de justicia y eso es un acto criminal, imperdonable por parte del Consejo del Poder Judicial, ya que es seguro que tanto el Consejo del Poder Judicial, el Departamento de Inspectoría y la misma Suprema Corte de Justicia tienen conocimiento de los que está sucediendo en esa jurisdicción.

Las quejas no solamente provienen de Samaná, sino de muchísimos Distritos Judiciales, incluyendo el Distrito Nacional y Santo Domingo, donde los usuarios se quejan porque se casan de marcar a las centrales telefónicas y nadie les toma el teléfono, es decir, en la República Dominicana con muy pocas excepciones, resulta casi imposible comunicarse con un servidor judicial para que informe sobre algún caso, lo que significa, que todo el dinero que se paga por servicio telefónico y fax es un dinero perdido, como casi todo está perdido en el Poder Judicial.

En el Distrito Judicial de Samaná, los tribunales están abierto para que la gente crea que hay tribunales, pero se conocen los expedientes y nunca se fallan, ni en materia civil, ni materia laboral ni en ninguna otra materia, pero si hay mucha denegación de justicia.

Los usuarios de justicia en el Distrito Judicial de Samaná se preguntan ¿Los miembros del Consejo del Poder Judicial son ciegos?, ¿Podrá ese Consejo salvar la situación en que se encuentra la justicia actual?, ¿Esperará la Suprema Corte de Justicia y el Consejo del Poder Judicial que los hombres de pantalones del Cibao, reclamen Justicia en las calles?, ¿Quién se beneficia del caos que hay en Samaná?, ¿Habrá que solicitarle a la OEA que nombre una comisión de Justicia?.

Respuestaprocesal.com.do, lamenta la situación de la Justicia de Samaná y llama al Consejo del Poder Judicial a “hilar su hilo bien fino”, porque las personas se están cansando de esta desgracia judicial y más temprano que tarde, si la OEA no designa una comisión para hacer justicia como sucedió en Guatemala, fácilmente puede haber candela por las cuatro esquina, pues la mendigacion de fallo y fallos tardíos constituyen un crimen fatal, que hace responsable única y exclusivamente a los que están llamados a administrar como Consejo Administrativo el rumbo de la justicia dominicana.

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